Descripción
Qué recibe el catorce de febrero
Un enlace que se abre en su móvil con una etiqueta de regalo con su nombre escrito a mano y empieza diciendo «Esto no es un peluche». Después aparece un corazón de papel: cada vez que lo toca aparece una de las cinco cosas que quieres decirle, escrita a mano. Luego vuestras fotos con lo que tú hayas puesto debajo, una frase que lo resume, un sobre con tu carta y, si has puesto la fecha, el contador en marcha de lo que lleváis juntos. En la última escena caen corazones.
Y al final, puede contestarte: lo que escriba te llega al correo.
Un regalo de San Valentín que no se parece al de nadie
El problema del catorce de febrero es que todo el mundo regala lo mismo. Esto no se puede comprar hecho: lo escribes tú, y por eso solo sirve para una persona. No hay peluches, ni bombones, ni frases de tienda.
Lo que pedimos son cosas concretas: «cantas fatal en el coche» le gana por goleada a «eres maravillosa». Lo genérico no emociona a nadie; lo que solo tú podrías haber escrito, sí.
Y es de los pocos regalos de San Valentín que se pueden hacer el mismo día catorce por la noche: no hay envío ni tiendas cerradas.
Elige cómo va lo vuestro
Lo primero que te preguntamos es por dónde vais, y de ahí salen unas frases u otras:
- Mi pareja. Con la confianza de quien lleva tiempo y ya no lo dice tanto.
- Acabamos de empezar. Cuando todavía da un poco de vértigo.
- Estamos lejos. Para cuando el catorce os pilla en ciudades distintas.
Cómo se hace: cinco minutos y sin saber diseñar
- Dinos para quién es. Su nombre, cómo va lo vuestro y el tuyo. Si quieres, la fecha en que empezasteis, y sale el contador.
- Sube tres o cuatro fotos. Desde el propio móvil. Cada una lleva su frase debajo.
- Elige las cinco frases. Para cada una te proponemos veinte ya escritas, según cómo estéis. Cámbialas todas si quieres.
- Escribe la carta. Como si fuera en papel.
- Paga y ya está. Recibes al instante la dirección de la página y su código QR.
Lo escribes entero y lo ves antes de pagar: si no te convence, no compras. Y si lo dejas a medias, te lo guardamos para seguir desde cualquier dispositivo.
Qué incluye
- Página privada con dirección propia y código QR, listos al momento.
- Un corazón de papel que suelta una frase cada vez que lo tocan.
- Hasta cinco fotos con su pie de foto.
- Contador en directo de lo que lleváis juntos, opcional.
- Carta larga, sin límite práctico.
- Su respuesta, si quiere contestarte, directa a tu correo.
- Sin publicidad y sin registro para quien lo recibe.
- Publicada un mes, y la descarga de todo el contenido —fotos, textos y una copia de la página que funciona sin conexión— para quedártelo. Ampliable a un año o a cinco.
Preguntas frecuentes
¿Puedo programarlo para que se abra el día catorce?
Sí, con el extra de entrega programada: hasta ese momento quien abra el enlace solo ve una cuenta atrás.
¿Y si llevamos poco tiempo?
Hay un tono para eso, con frases pensadas para cuando estáis empezando y todavía no apetece ponerse solemne.
¿Sirve si estamos a distancia?
Sí, y hay un tono propio. Es un enlace: llega igual a cualquier ciudad y se abre a cualquier hora.
¿Cuánto tarda en llegar?
No hay envío. Es digital: en cuanto se confirma el pago tienes el enlace y el QR en pantalla y en tu correo.
¿Puede verlo cualquiera que tenga el enlace?
Solo quien tenga la dirección. No está indexada en Google ni se puede encontrar buscando, y se retira cuando lo pidas.
¿Hace falta instalar algo?
No. Se abre en el navegador del móvil, como cualquier página, y no hay que registrarse.







