Descripción
Lo que la diferencia: confirman ellos, no tú
Una invitación de boda digital que sea solo una imagen bonita te deja el mismo trabajo de siempre: perseguir a ciento veinte personas por WhatsApp y apuntar en una libreta quién viene, cuántos son y quién no come gluten.
Esta recoge las confirmaciones sola. Cada invitado dice desde la propia invitación si viene, con cuántas personas, qué menú necesita y si le hace falta autobús. Vosotros recibís un correo con cada respuesta y tenéis un enlace privado con la lista al día: cuántos vienen, quién no puede, alergias y notas. Se acabaron las hojas de cálculo.
Contesta por vosotros las preguntas de siempre
Todo lo que os van a preguntar cien veces, contestado en la propia invitación:
- Cuándo y dónde, cada sitio con su mapa y su hora.
- Cuenta atrás en directo hasta el día.
- Cómo va a ir el día, hora por hora.
- Lo práctico: cómo vestir, autobuses, dónde dormir, aparcamiento.
- Si queréis tener un detalle: número de cuenta con botón de copiar, o enlace a vuestra lista.
- Añadir al calendario del móvil de un toque, para que nadie se despiste.
Se abre como una de imprenta
Lo primero que ve cada invitado es un sobre marfil con un lacre dorado y vuestras iniciales. Encima van pasando dos o tres frases —«Tenemos algo que contaros», «Después de mucho tiempo…», «…nos casamos»— y, al final, el sobre se abre y sale la tarjeta: vuestra foto en un arco, los nombres a plumilla y un doble filete dorado. La confirmación es la tarjeta de respuesta de siempre, con su R.S.V.P. Las frases las escribís vosotros. Solo se ven la primera vez que cada invitado abre el enlace: a partir de ahí entra directo a la información, que es a lo que va a volver cinco veces.
Se reenvía sola
Se manda por WhatsApp y cada invitado la reenvía a quien haga falta. Con el código QR se pone en un save the date impreso, en una tarjeta o en el propio banquete. No hay que imprimir ciento cincuenta sobres, ni pagar sellos, ni volver a imprimir porque cambió la hora del cóctel: si algo cambia, se actualiza y todo el mundo ve lo nuevo.
Cuánto cuesta comparado con el papel
Una invitación de papel decente sale por entre 2 y 5 € por invitado, más los sobres, más el franqueo, más reimprimir lo que cambie. Con 120 invitados eso son varios cientos de euros. Aquí es un precio único de 69,95 €, con los invitados que sean, y las confirmaciones incluidas.
Qué incluye
- Invitación con vuestros nombres, vuestra foto y la cuenta atrás.
- Confirmación de asistencia con nombre, acompañantes, menú y lo que queráis preguntar.
- Aviso por correo con cada respuesta y enlace privado con la lista completa.
- Hasta cuatro lugares con mapa, horario del día y los detalles prácticos.
- Número de cuenta con botón de copiar y enlace a lista de regalos.
- Botón de añadir al calendario.
- Dirección propia y código QR. Sin publicidad.
- Publicada hasta un mes después del evento, con la descarga de todo el contenido y la lista de confirmaciones en Excel incluidas. Ampliable a un año o a cinco.
Preguntas frecuentes
¿Hay límite de invitados?
No. El precio es el mismo para 40 que para 300.
¿Los invitados tienen que registrarse para confirmar?
No. Abren el enlace, rellenan cuatro cosas y listo. Si se equivocan, vuelven a entrar y lo corrigen: se actualiza su respuesta, no se duplica.
¿Puedo cambiar la hora o el sitio después de enviarla?
Sí, y es una de las razones para no usar papel. Se cambia y todos ven lo nuevo con el mismo enlace.
¿Y los invitados mayores?
Es una página normal que se abre tocando un enlace, con texto grande y sin menús. Quien recibe WhatsApp puede abrirla.
¿Puedo ver quién ha confirmado sin esperar a los correos?
Sí. Tenéis un enlace privado con el recuento al día, los menús y las notas.
¿Se puede imprimir algo?
El código QR. Muchas parejas lo ponen en un save the date de papel o en una tarjeta pequeña: lo bonito impreso, la información actualizada dentro.
Si estáis comparando opciones, lo comparamos aquí: Invitaciones de boda digitales: qué mirar antes de elegir.





