Invitación de boda digital con confirmación de asistencia

Resumen: lo que de verdad cansa de las invitaciones no es enviarlas, es perseguir después a ciento veinte personas para saber quién viene, con cuántos y qué come. Abajo, qué datos hay que pedir, cuándo enviar y cuándo cerrar la lista, las tres formas de recoger las confirmaciones y qué comprobar antes de elegir una invitación digital que las recoja sola.

Por qué la confirmación es la parte difícil

Una invitación bonita se envía en una tarde. Las confirmaciones duran meses: llegan por WhatsApp, por teléfono, por el grupo de primos y en la cena del sábado. Y no llegan completas: «voy» no dice si va con pareja, si su hijo come sin gluten o si necesita el autobús.

El resultado de siempre es una libreta o una hoja de cálculo que ya no cuadra con lo que os dijo el catering, y dos personas repasando nombres a las once de la noche.

Qué hay que preguntar (y qué no)

  • Si viene. Y una fecha límite clara.
  • Con cuántas personas, y el nombre de cada acompañante. «+1» no sirve para hacer el seating.
  • Menú: normal, vegetariano, infantil, sin gluten, sin lactosa. Mejor opciones que un campo libre.
  • Alergias o intolerancias, en una línea.
  • Autobús, si lo hay: ida, vuelta o las dos.
  • Un teléfono, solo si no lo tenéis ya.

Lo que no conviene preguntar: la canción que quieren bailar, el regalo o cualquier cosa que os obligue a leer ciento veinte respuestas abiertas.

Cuándo enviarla y cuándo cerrar

  • Save the date: entre seis y doce meses antes, sobre todo si hay invitados de fuera.
  • Invitación con la confirmación: de dos a tres meses antes.
  • Cierre de la lista: de tres a cuatro semanas antes, que es lo que suele pedir el catering.
  • Recordatorio: uno, una semana antes de cerrar, solo a quien no ha contestado.

Tres formas de recogerlas

1. Un formulario aparte

Mandas la invitación por un lado y un formulario gratuito por otro. Funciona y no cuesta nada. Las pegas: hay que abrir dos cosas, se pierde gente por el camino y las respuestas llegan a una hoja que tienes que ordenar tú.

2. WhatsApp

Es lo más cómodo para el invitado y lo peor para vosotros: las respuestas se mezclan con el resto de la conversación y acabáis copiando nombres a mano. Si aun así la mandáis por ahí, tenéis textos para copiar en invitación de boda por WhatsApp.

3. Una invitación que lleva la confirmación dentro

El invitado abre el enlace, ve la invitación y contesta ahí mismo. Vosotros no apuntáis nada: la lista se actualiza sola. Cuesta dinero, pero es lo único que quita el trabajo en vez de moverlo de sitio.

Qué comprobar antes de elegir

  • Que se pueda contestar por persona, con nombre y menú de cada acompañante.
  • Que os avise de cada respuesta, para no entrar a mirar cada día.
  • Que podáis ver la lista al día, y descargarla para el catering.
  • Que se vea bien en el móvil: ahí se abre casi todo.
  • Que no aparezca en Google. Vuestra boda con la hora y el sitio no tiene por qué ser pública.
  • Hasta cuándo sigue publicada, y qué pasa con los datos después.
  • Que podáis cambiar algo —una hora, un teléfono— después de enviarla.

Cómo lo hacemos nosotros

Invitación de boda digital con confirmación de asistencia: el sobre con lacre que se abre en el móvil

La invitación de boda digital de Amoriva se abre como un sobre lacrado con vuestras iniciales y, después de la invitación, cada invitado dice desde ahí mismo si viene, con cuántas personas, qué menú necesita y si le hace falta autobús. Os llega un correo con cada respuesta y tenéis un enlace privado con la lista al día: quién viene, quién no, alergias y notas.

Cuesta 69,95 €, se hace en unos minutos y la veis entera antes de pagar. Es privada: no aparece en buscadores y solo la abre quien tenga el enlace o el código QR. Más ideas en invitaciones de boda digitales y en frases para invitaciones de boda.

Ver la invitación de boda · o abre una de ejemplo

Preguntas frecuentes

¿Cómo pido la confirmación de asistencia en una invitación de boda?

Poniendo una fecha límite clara y preguntando solo lo que necesitáis: si viene, con quién, qué menú y si usa el autobús. Cuanto menos tenga que escribir el invitado, más gente contesta.

¿Cuánto antes hay que mandarla?

De dos a tres meses antes, y cerrar la lista de tres a cuatro semanas antes de la boda, que es cuando el catering suele pedir el número final.

¿Y los invitados mayores que no se manejan?

Suele bastar con que alguien de la familia conteste por ellos desde su móvil. También podéis apuntar vosotros esas pocas respuestas a mano: el trabajo gordo lo quita igual.

¿Se puede cambiar algo después de enviarla?

En la nuestra sí: los cambios se ven al momento en el mismo enlace, sin tener que volver a mandar nada.